sábado, 25 de marzo de 2017

Funciones del dinero

Una vez superado el trueque como fórmula de intercambio en las transacciones de bienes y servicios (aunque hoy día sigue utilizándose, especialmente en el comercio internacional), el sistema universalmente aceptado es el dinero. A ello se llegó al tener que buscar un equilibrio o igualdad de valor en las prestaciones y contraprestaciones, que resultaba difícil de determinar cuando el objeto de intercambio eran objetos. ¿Vale lo mismo esta cantidad de lana que esta otra cantidad de madera? ¿Se puede considerar pagado arreglar el techo de tu cabaña por la fruta que me entregas a cambio? Era necesario, por tanto, buscar una unidad de cuenta.

Tradicionalmente, se han identificado como funciones clásicas del dinero la de ser medio de pago, unidad de cuenta, depósito de valor y estándar de pago diferido o traslado de valor en el tiempo.

· Medio de pago. Esta función el dinero, en principio, puede adoptar cualquier forma y puede servir como dinero cualquier mercancía. Recordemos que la palabra salario deriva de sal, que era con lo que se pagaba a los soldados en el Imperio Romano. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que para cumplir la función de medio de pago y facilitar los intercambios lo mejor es el dinero, que en su primera aparición se identifica como moneda.

Las características del dinero, para que sea aceptado como tal, son la aceptación general como medio de pago, la confianza en su utilización, ser divisible y fácilmente transportable, utilidad constante, liquidez y aplicabilidad a todo tipo de operaciones y resistencia a la falsificación.

· Unidad de cuenta. Esta función del dinero permite expresar el valor de los demás bienes, de modo que sea posible comparar cuantitativamente una mercancía con otra. La unidad de cuenta es elegida como medida de valor de la cantidad de dinero, es decir, es la medida por al que se establecen los precios.

La identidad entre unidad de cuenta y unidad monetaria simplifica el establecimiento del valor de una cantidad de dinero o de un bien o servicio cuyo valor puede expresarse o determinarse en dinero. El ejemplo más reciente de unidad de cuenta lo encontramos en el antecedente inmediato del euro, esto es, en el ECU (European Currency Unit), creado en 1978 y cuyo valor se definía por la cotización de una cesta de monedas.

· Depósito de valor. Esta función del dinero supone que tiene valor en sí mismo y se puede utilizar para realizar pagos en el presente y guardarlo para hacerlo en un futuro. Si el dinero es un medio de cambio o de pago es porque tiene por sí mismo valor, porque es un depósito de valor o reserva de valor, ya que sólo se podrá realizar un cambio de dinero por un bien si se posee. Por tanto, la disposición de dinero constituye una reserva de valor, que permite en el presente o en el futuro utilizarlo para cambiarlo por un bien o servicio o para realizar cualquier pago. Esa acumulación de dinero para el futuro es el ahorro.

· Estándar de pago diferido. Esta función del dinero permite que funcione para la liquidación de deudas futuras y que los pagos aplazados sean pagados también con dinero. Esta función del dinero está íntimamente relacionada con el crédito y el interés.

Una persona puede ser demandante de dinero o poseedor de dinero y, a su vez, tiene la opción de conservarlo o invertirlo. La cuestión es que si decide no gastarlo en el momento para hacerlo en un futuro, es decir, diferirlo en el tiempo, lo hará a cambio de una recompensa por el tiempo que prescinda de los fondos (interés o precio del dinero). Así pues, el dinero tiene una función de trasladar valor en el tiempo.

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